El legado patrimonial de Santos Dominguez y Benguria

Con motivo de conmemorarse un nuevo aniversario del nacimiento de Santos Dominguez, la Asociación Amigos de la Casa de la Cultura, junto con el Colegio de Arquitectos – Regional ONO organizaron un homenaje al destacado proyectista que construyó en Paraná en el siglo XIX. En el marco de este evento Prometeo presentó un modelado digital del edificio de la Sociedad Española de Paraná.

Santos Domínguez y Benguria fue un reconocido arquitecto y político nacido en España que vivió en Paraná, Entre Ríos entre 1867 hasta su muerte en 1905. Se desempeñó como concejal y ocupó temporalmente el cargo de intendente de la ciudad de Paraná. Su legado se encuentra presente hasta nuestros días tanto en obra pública como privada. Se destacan obras como el Palacio Municipal, el edificio de la Sociedad Española, el Puente Blanco, el Puente de los Suspiros y el diseño y conformación de la Plaza 1° de Mayo, solar principal de la ciudad.

Edificio de la Sociedad Española de Paraná

El edificio data del año 1895, se trata de una fachada con fuerte influencia de la arquitectura morisca que se desarrolló en España y parte de Portugal entre los años 800 y 1400. Algunas de las obras mas reconocidas son: La Mezquita en Córdoba (1338), el Palacio de la Alhambra en Granada (1390) y la Giralda en Sevilla (1184).

El diseño de la fachada es un excelente ejemplo de la arquitectura ecléctica en estilo morisco, donde se pueden leer elementos neomudéjares, basados en la arquitectura española influida tras siglos de dominación mora. Aquí se plantea un amplio ingreso formado por tres arcos ojivales sostenidos sobre pilastras y decorados ricamente a su alrededor por finas columnas agrupadas de a par y elementos lobulares en relieve. Sobre él tres vanos con arcos lobulares dan acceso a un balcón con baranda calada, soportado por ménsulas y en la parte superior del cuerpo central, el escudo de la I Republica de España(1873-1874), trabajado en relieve sobre el muro y enmarcado entre la cornisa entrecortada; ésta le da el aspecto de un castillo medieval. Los cuerpos laterales son tratados con un almohadillado continuo y ventanas con arcos ojivales.

Palacio Municipal de Paraná

El volumen de planteo casi simétrico a partir de la ochava se estructura mediante un cuerpo central y un cuerpo en cada extremo, unidos por sendas galerías o loggias que parecen perforar el volumen otorgando la sensación de liviandad y desfragmentación de la fachada. El ingreso de cara a la plaza principal, se halla flanqueado por robustas pilastras acanaladas entrecortadas con marcados relieves geométricos que descansan sobre un basamento de mármol gris que recorre todo el edificio.

En la planta alta, las pilastras pierden robustez y se continúan de a par hasta llegar a una cornisa corrida que oficia de coronamiento; ésta se curva generando un arco de medio punto para alojar el escudo municipal en relieve. Este conjunto simbólico se complementa con la incorporación de la torre del reloj coronada con un campanario de hierro forjado al mejor estilo de los palacios comunales o cabildos. Los cuerpos laterales incorporan un altillo cubierto con mansardas de chapa galvanizada, propio de la arquitectura francesa, a las que se agregan buhardillas terminadas en un arco rebajado. Otro elemento llamativo es la incorporación de pináculos en el coronamiento. 

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